Mañana martes, 30 de agosto, es fiesta nacional aquí y después de las vacaciones se agradece un día libre a mitad de semana. Quizás pueda pasar por un martes cualquiera en España, pero lo cierto es que en Turquía no pasa desapercibido con la habitual profusión de banderas nacionales turcas por doquier y la celebración de actos conmemorativos en todo el país. El motivo: honrar al ejército y al héroe nacional turco, Atatürk, los cuales tras la disgregación del Imperio Otomano y consiguiente perdida de posesiones territoriales entablaron batalla para salvaguardar lo que quedaba de esta antigua potencia, la península de Anatolia.
De este modo, en la así llamada Guerra de Independencia Turca, el fundador de la Republica Turca combatió a diversas potencias extranjeras—Italia y Grecia por ejemplo— que se habían abalanzado sobre los despojos del Imperio hasta llegar al interior de la península de Anatolia. En esta guerra, Atatürk, con su demostrada capacidad de liderazgo—no en vano fue el artífice de la victoria en la Batalla de los Dardanelos durante la Primera Guerra Mundial frente a Gran Bretaña, Australia y Nueva Zelanda—expulsó a las potencias invasoras, delimitando así la extensión territorial de lo que hoy conocemos como Turquía. Esta fecha histórica del 30 de agosto conmemora la trascendental victoria del ejército republicano turco sobre el ejército invasor griego en la Batalla de Dumlupınar—entre el 26 y el 30 de agosto de 1922— , cerca de Afyon y la posterior retirada de las tropas helenas hasta el puerto de Esmirna (Izmir), en la costa del Egeo.
Para comprender la importancia de esta victoria para el pueblo turco podríamos hacer un ejercicio de historia-ficción imaginando una Anatolia integrada en territorio griego, la llamada megali-idea que anhelaban los griegos o lo que es lo mismo la reconquista de las posesiones territoriales durante la época del Imperio Bizantino—ese Imperio que los turcos otomanos conquistaron en su totalidad en 1453—, siempre en el hipotético caso de que las tropas turcas hubieran fracasado en su empeño de expulsar al ejército invasor griego. Es esta megali-idea un anhelo que todavía ronda en la cabeza de ciertos sectores de la población griega…no hay más que verlo en la primera estación ferroviaria griega tras abandonar Turquía, en la que aún pueden verse letreros que en lugar de Estambul aparece Constantinopla como lugar de destino (en su defensa se podría decir que hasta bien entrado el S.XX todavía se denominaba a Estambul como Constantinopla )…
30 Ağustos Zafer Bayramı Kutlu Olsun!



