Archivo de Marzo 2005

Sefarad, la comunidad judeo-española en Estambul

Marzo 31, 2005

Uno de los prodigios —en este caso un verdadero milagro lingüístico— que podemos encontrar en Estambul es poder escuchar el ladino o Djudeo-espanyol como es llamado por la comunidad sefardí (palabra que procede de Sefarad y que significa España) de Estambul. Según la acepción de la Real Academia de la Lengua Española, ladino es una «Variedad del castellano que, en época medieval, hablaban los judíos en España, y que, en la actualidad, hablan los judeoespañoles en Oriente», aunque el pueblo sefardí no considera al ladino, su idioma, como una lengua fosilizada, anclada en el S. XV, sino que ha ido evolucionando hasta nuestros días, influenciada por las lenguas que cohabitaban con ella, como el turco en el caso de Estambul. Sin entrar en más detalles sobre esta cuestión, para mi ha sido algo maravilloso conversar en una ocasión con un anciano de origen sefardí cerca de la torre de Gálata y escucharle mientras pronunciaba palabras que creía se encontraban tan sólo en los libros de literatura de nuestro Siglo de Oro o conocer a jóvenes que entendían mi castellano aunque no lo hablaban, ya que desde niños han oído a sus mayores hablar ladino en casa pero finalmente no lo han aprendido…Sabía de la existencia de la comunidad sefardí en Estambul y Turquía, pero creedme si os digo que encontrarse con los descendientes de nuestros compatriotas judíos expulsados del Reino de España en 1492 por los Reyes Católicos es algo que no olvidaré jamás.

Aquellos judíos españoles, antiguos compatriotas nuestros, fueron obligados a abandonar sus tierras, sus casas y posesiones, sus trabajos, todo aquello que poseían…El Edicto de Expulsión firmado por los Reyes Católicos en Granada el 31 de Marzo de 1492, en el que se daba un plazo de cuatro meses a todos los judíos del Reino para abandonarlo es uno de los más tristes capítulos de nuestra historia. No fue en este año cuando la diáspora sefardí inició su amarga marcha, pues ya a principios del S. XV numerosos judíos abandonaron su nación por las continuas tropelías que la Inquisición llevaba a cabo en distintas partes del Reino. La sinrazón de aquella época de oscurantismo religioso hizo que el Reino de España perdiera a numerosos médicos, científicos y comerciantes de gran valor para toda la sociedad y en definitiva, lamentó su marcha en los siglos posteriores. Viajaron en pésimas condiciones desde todos los puntos de la Península Ibérica para embarcarse con rumbo desconocido en distintos puertos de la geografía española. Francia, Italia y el Norte de África fueron algunos de sus destinos. Como así lo fue el Imperio Otomano.

El sultán Beyazet II (Bayaceto II, 1481-1512), conociendo la situación de los judíos españoles envió una orden desde la Sublime Puerta para que las galeras de la Armada Imperial Otomana transportaran el mayor número posible de sefardíes a sus posesiones, sabedor del beneficio que podían aportar a su Imperio. Desde la imprenta (monopolio de los judíos hasta el siglo XVIII, debido a que la población musulmana tenía prohibida esa actividad por razones religiosas) hasta determinados avances de la técnica artillera en el ejercito, numerosas contribuciones entraron por la Sublime Puerta de la mano de los sefardíes. Además éstos constituían una importante fuente de ingresos, ya que se les permitía practicar su religión y tener sus propias instituciones comunitarias —como a los otros pueblos no musulmanes, como los cristianos católicos, ortodoxos, armenios, etc. — a cambio del pago de un tributo especial. Con el transcurso de los años, esta comunidad sefardí que se asentó en Estambul así como en las diversas ciudades del Imperio Otomano—como por ejemplo Salónica, en la actual Grecia o Esmirna, la actual ciudad turca en el Egeo de Izmir— mantuvo su idioma castellano (el cual derivó en el ladino actual), sus tradiciones, su religión en un ambiente de tolerancia que, desgraciadamente, jamás habrían encontrado en su país de origen. Y así ha sido hasta nuestros días, salvo durante los luctuosos atentados sufridos por la comunidad judia de Turquía, como los acaecidos en Estambul el 15 de noviembre de 2003, en los que el pueblo turco nada tuvo que ver y fueron elementos terroristas externos—Al Kaeda— los que los perpetraron, esa maldita plaga del terrorismo mundial que azota por igual todos los países del mundo.

La comunidad sefardí en Estambul es muy activa, poseen su propio periódico, centros culturales, organizaciones, etc.La celebración de festivales de música sefardí así como la constante colaboración entre dicha comunidad religiosa y nuestro maravilloso Instituto Cervantes enclavado en esta ciudad son dignas de elogio. Por poner un ejemplo, el próximo miercoles 6 de abril se celebrará en la sede de este instituto una conferencia, de título «Viajeros hispánicos en Estambul, de la Cuestión de Oriente al reencuentro con los sefardíes (1784-1918)» e impartida por el director del Instituto Cervantes de Estambul, Pablo Martín Asuero.

Aún recuerdo como si fuera ayer aquella vez que visité el hogar de uno de mis amigos sefardíes en Estambul. Su abuela, una señora que bien podría pasar por cualquier mujer de avanzada edad española, se alegró muchísimo con mi visita y comenzó a hablarme en su precioso idioma, haciendo retroceder mi mente quinientos años atrás, una extraña sensación más de las que he vivido en esta mágica ciudad. Cuando le pregunté si recordaba el lugar en España de donde procedían sus antepasados, me miró con sorpresa, con los ojos como platos e inmediatamente se dirigió a su habitación. « ¿Ves esto?» me dijo, mostrándome unas llaves antiquísimas y alzándolas al cielo, «Son las llaves de la casa de mi familia en Toledo, las llevaron consigo mis antepasados cuando tuvieron que abandonar España». Lo único que supe decir en ese momento fue un sincero «Lo siento».

Más información en,

Excelente e instructiva página del Centro de Investigaciones sobre la Cultura Sefardí otomana-turca

Periódico de la comunidad sefardí en Estambul

Excelente página acerca de Sefarad

Instituto Sefardí Europeo

INSTITUTO CERVANTES DE ESTAMBUL

La sinagoga Beth Israel, situada en el barrio eur…

Marzo 31, 2005


La sinagoga Beth Israel, situada en el barrio europeo de Osmanbey, Estambul

Uno de los libros sagrados del Judaísmo

Marzo 31, 2005


Uno de los libros sagrados del Judaísmo

Tras las vacaciones que no pude disfrutar…

Marzo 29, 2005

Durante estas vacaciones de Semana Santa la afluencia de turistas españoles a Estambul ha sido masiva. A uno le alegró pasear por el Gran Bazar y escuchar nuestro precioso idioma allá donde fuésemos. Los días que no tenía que trabajar acompañé a los padres de uno de mis mejores amigos, los cuales habían venido de visita a Estambul junto a su hija y unos conocidos. Me di cuenta observándoles que el mágico sentimiento de descubrir a cada paso nuevas cosas, nuevas imágenes y fragancias en esta ciudad había quedado arrinconado en lo más profundo de mi memoria. Ya es mucho tiempo conviviendo con el pueblo turco, «sobreviviendo» en esta bella ciudad que más parece querer devorar a sus habitantes en ocasiones…Gracias a ellos, a quienes desde aquí mando un saludo, volvieron a mi mente de nuevo aquellas sensaciones tras mi primera visita a Turquía que creía desaparecidas.

Por lo demás, el tiempo hoy ha sido desapacible, y es que aquí la primavera siempre se retrasa hasta mediados de abril. En Turquía todavía la escena política parece a su vez convulsa, ya que se sigue hablando del manido tema de la deshonra a la bandera acaecido en Mersin y todos los partidos tienen algo que decir en este asunto. Después de este hecho han surgido actos espontáneos de homenaje al emblema nacional turco, como por ejemplo la proliferación de banderas en cada ventana, balcón o azotea de cualquier hogar, edificio de oficinas o banco de toda Turquía. Lo cierto es que los dos chavales de etnia kurda han quedado marcados de por vida, acabando con sus huesos en un severo reformatorio mientras el policía de paisano que arrebato la bandera ultrajada a estos dos chicos ha sido encumbrado a la categoría de héroe por los medios de comunicación turcos. Aquellas imágenes de televisión con el policía corriendo tras los que mancillaban la bandera han reavivado en millones de turcos el orgullo de pertenecer a dicha nación, demostrando su amor a ésta con miles de banderas por las calles de Estambul y toda Turquía. Normalmente estoy acostumbrado a ver este fenomeno en los días de festividad nacional, y por eso esta vez me sorprendió, hasta el hecho de preguntar a mis compañeros de trabajo si no nos habremos olvidado celebrar alguna fiesta y estamos trabajando hoy por equivocación…

Esperemos que la actualidad turca no siga ciñéndose a este acontecimiento, pues puede llegar hasta el punto de salirse de todo contexto, algo que ya está ocurriendo. Como en todas partes cuecen habas, aquí en Turquía también podemos encontrar grupos de partidarios nacionalistas—fascistas en el sentido más amplio de la palabra— que han sacado buen provecho del ultraje a la bandera para arremeter contra todo aquello que se oponga a sus ideas fascistas. En otro artículo escribiré acerca de estos grupos, encabezados por el partido político MHP (Milliyetçi Hareket Partisi), el Partido del Movimiento Nacionalista y su infame facción de los Lobos Grises, que tanta desgracia trajeron a Turquía en su critico periodo de finales de los 70 y comienzos de los 80.

La enseña turca y detras, una iglesia , la divers…

Marzo 29, 2005


La enseña turca y detras, una iglesia , la diversidad religiosa de este país siempre presente.

Desfile militar en Ankara con el retrato de Atatü…

Marzo 29, 2005


Desfile militar en Ankara con el retrato de Atatürk flanqueado por las banderas nacionales de este país.

El yogurt, ¿producto nacional de Turquía?

Marzo 23, 2005
En la exquisita cocina turca, uno de los aspectos que le chocan a un extranjero como yo en este país es el empleo de cantidades «industriales» de yogurt. Este nutritivo y saludable alimento tiene su origen en las estepas del Asia Central y la leyenda de su descubrimiento se pierde en la noche de los tiempos. Algunos dicen que las tribus nómadas turcas, en su desplazamiento por las estepas observaron, que de los estómagos de sus jóvenes potros —muertos días atrás por la extenuante marcha—, aparecía una masa blanquecina. Era lo que quedaba de la leche materna que el potro había ingerido al amamantarse por última vez de su madre, la cual había fermentado, produciéndose el consabido yogurt. Sea cierto o no, el caso es que tuvo un éxito enorme, y en Turquía, bebidas como el ayran—elaborada con yogurt, agua y sal— tienen rango de bebida nacional.
El yogurt aparece hasta la extenuación en un gran número de platos de comida turcos. Fue chocante la primera vez que fui al supermercado en Turquía y comprobé que el yogurt se vendía en unos recipientes enormes, de hasta 5 litros de capacidad e incluso superior. La verdad sea dicha, para alguien que se ha criado con danones, yoplaits y demás productos lácteos tan solo como postre, pues es insólito ver como a cualquier comida le añaden sus dos o tres cucharadas bien colmadas de yogurt. Pero que conste que no escribo en contra del empleo del yogurt en la cocina turca ni me desagrada comerlo. Muy al contrario, me encanta y no dejo de beber ayran o comer yogurt en cada ocasión que se tercie.

El yogurt, tal y como dice un conocido slogan publicitario, «cada día ayuda en tus defensas».

«Yogurtlu kebab», el tradicional plato de carne t…

Marzo 23, 2005


«Yogurtlu kebab», el tradicional plato de carne turco…con yogurt. ¡Delicioso!

Turquía en Londres

Marzo 23, 2005

Una magnifica muestra de la historia del pueblo turco, «Los Turcos, un viaje de mil años 600-1600», se ha inaugurado recientemente en Londres, concretamente en la Royal Academy of Arts. Es una oportunidad única de contemplar y admirar los tesoros culturales que este pueblo ha ofrecido a la humanidad y como son los últimos días, pues finaliza el próximo 12 de abril, he creído conveniente citarlo aquí. Un buen compañero de este mundillo de las bitácoras, Carlos, también se ha hecho eco de esta brillante exposición de manera más amplia en su excelente weblog «Días del futuro pasado».

Esta exposición explora el arte y la cultura de los turcos que se extendieron por un amplio territorio, desde el interior de Asia hasta el Bósforo, los Balcanes y parte de Centroeuropa, en un período de más de mil años, entre el 600 y el 1600 d.C. Su migración desde Asia Central incorporó numerosos centros de poder alternos— como Bagdad o Estambul—así como diversas tradiciones artísticas. La historia comienza con los Uighurs, un pueblo nómada de Asia Central y China, y termina con el Imperio de Otomano, desde el reinado de Mehmet II el Conquistador hasta Süleyman II (Solimán) el Magnífico, incluyendo en este último periodo la caída de Bizancio y la expansión del gobierno Otomano para llegar a incluir en sus territorios las ciudades santas en el Islam de La Meca y Medina así como dominar los países de la cuenca del Mar Mediterráneo.

En definitiva, una buena excusa para escaparse unos días a Londres en estas vacaciones (aquellos que las tienen en España, porque lo que es yo…)


El artículo ha sido elaborado en base a las fuentes de la página oficial.

La exposición http://www.turks.org.uk

El artículo de Carlos

Royal Academy of Arts

Sultán Mehmet II, «El Conquistador». Siglo XV

Marzo 23, 2005


Sultán Mehmet II, «El Conquistador». Siglo XV